El fenómeno climático conocido como “Súper Niño” genera preocupación en América Latina por el impacto que podría tener sobre millones de niños, niñas y adolescentes. Según Unicef, al menos 25,8 millones de chicos de la región ya están atravesando o podrían enfrentar durante los próximos meses sus consecuencias.
El organismo internacional advirtió que uno de cada siete menores de América se encuentra expuesto a riesgos crecientes vinculados con sequías e inundaciones, que podrían profundizar las desigualdades y afectar el acceso a servicios esenciales.
En el caso de Argentina, al igual que en Brasil, Chile, Ecuador, Perú, Uruguay y Paraguay, se prevén precipitaciones superiores a los valores habituales, lo que incrementaría el riesgo de inundaciones y daños en infraestructura.
Entre las principales consecuencias señaladas se encuentran posibles interrupciones de clases, dificultades en la prestación de servicios de salud y problemas en los sistemas de provisión de agua potable.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) anticipó que El Niño se intensificará hasta alcanzar una magnitud muy fuerte, con modificaciones importantes en los patrones de temperatura y precipitaciones. El impacto será diferente según cada región: mientras el Cono Sur podría enfrentar mayores lluvias, sectores de Centroamérica y el Caribe podrían atravesar condiciones más secas.
Desde Unicef remarcaron la necesidad de fortalecer la preparación y los sistemas de alerta temprana, además de implementar medidas preventivas antes, durante y después de los eventos climáticos para proteger especialmente a la infancia.
En Argentina, las previsiones apuntan principalmente a un aumento del riesgo de lluvias abundantes, tormentas severas e inundaciones, especialmente durante los próximos meses.



