Mientras la pobreza alcanzó al 32,3% de la población en el primer semestre de 2026, un relevamiento expuso otra cara de la situación alimentaria del país: durante 2025 se descartaron 73 millones de kilos de alimentos que quedaron fuera del circuito de consumo.
El dato surge de una medición realizada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, junto con organizaciones especializadas y empresas del sector supermercadista. Los productos descartados representaron pérdidas estimadas en $370.520 millones.
Entre los principales alimentos que quedaron fuera del circuito aparecen lácteos, fiambres y productos refrigerados, provenientes principalmente de supermercados y autoservicios. Según el Banco de Alimentos de Buenos Aires, el volumen se mantiene relativamente estable desde hace varios años.
Desde la organización señalaron que estos alimentos representan una oportunidad para su recuperación y redistribución, ya que se encuentran dentro del circuito minorista y, en muchos casos, permanecen en condiciones de ser consumidos. Además, suelen estar ubicados cerca de centros urbanos donde existe demanda alimentaria.
El contraste cobra relevancia luego de que el INDEC informara que 15,4 millones de personas se encontraban en situación de pobreza durante el primer semestre de 2026, lo que plantea desafíos tanto en materia de acceso a los alimentos como de reducción del desperdicio.



