El Senado de la Nación convirtió en ley este jueves la reforma del régimen de Zonas Frías, que reduce el alcance de los subsidios al gas y modifica el esquema de descuentos vigente para los usuarios residenciales.
La iniciativa fue aprobada por 38 votos a favor y 8 en contra, en una sesión que tuvo un trámite inusualmente rápido luego de que parte de la oposición se retirara del recinto antes del debate. El proyecto ya había recibido la aprobación de la Cámara de Diputados en mayo.
La reforma establece que el beneficio dejará de aplicarse de manera general según la ubicación geográfica y pasará a concentrarse en las regiones consideradas de clima más riguroso, principalmente la Patagonia, la Puna y Malargüe. Las zonas que fueron incorporadas al régimen en 2021 quedarán fuera del beneficio automático, aunque los hogares que acrediten vulnerabilidad socioeconómica podrán acceder a asistencia.
Además, cambia la forma de calcular la bonificación. Actualmente el descuento alcanza distintos componentes de la factura, mientras que con la nueva normativa se aplicará sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST). Los costos de transporte, distribución e impuestos quedarán fuera de la bonificación.
Según estimaciones oficiales presentadas durante el tratamiento en el Senado, más de 3,3 millones de hogares perderían automáticamente el subsidio con la nueva normativa, con un impacto particularmente importante en la provincia de Buenos Aires.
Desde el oficialismo defendieron el cambio como una forma de focalizar la asistencia en los hogares que realmente la necesitan y avanzar hacia un esquema de subsidios vinculado tanto a las condiciones climáticas como a la situación socioeconómica.
La oposición, en cambio, cuestionó el impacto que la medida podría tener sobre las facturas de los usuarios de las regiones que dejarán de contar con el beneficio.



