El organismo estadístico dará a conocer este jueves el índice de pobreza e indigencia correspondiente a los primeros seis meses del año. Las estimaciones de universidades y especialistas ubican la pobreza alrededor del 30%, por encima del 28,2% registrado durante el segundo semestre de 2025.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundirá este jueves el informe correspondiente a la incidencia de la pobreza y la indigencia durante el primer semestre de 2026, un dato que permitirá conocer cómo evolucionó la situación de los hogares argentinos entre enero y junio.
La publicación genera expectativa debido a que las distintas estimaciones realizadas antes de la difusión oficial anticipan un incremento de la pobreza respecto del último dato disponible, correspondiente al segundo semestre de 2025.
Durante ese período, la pobreza alcanzó al 28,2% de las personas, mientras que la indigencia se ubicó en el 6,3%, según las cifras oficiales del INDEC. En términos poblacionales, el dato representó a casi 13 millones de personas en situación de pobreza.
El informe oficial será el que determine finalmente cuál fue la magnitud del indicador durante los primeros seis meses de este año. Hasta su publicación, los porcentajes que circulan corresponden a estimaciones elaboradas por especialistas y centros académicos.
Las proyecciones anticipan una pobreza cercana al 30%
Uno de los cálculos citados corresponde a Martín González-Rozada, economista de la Universidad Torcuato Di Tella, quien estimó una tasa de pobreza de alrededor del 31,3% para el semestre enero-junio de 2026.
Según su análisis, la incidencia proyectada se explica a partir de diferentes períodos del año y muestra una evolución heterogénea del indicador. La estimación se ubica varios puntos por encima del 28,2% registrado oficialmente en el segundo semestre de 2025.
Por su parte, Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), estimó que la pobreza habría pasado del 28,8% al 30% durante el primer semestre de 2026, mientras que la indigencia habría aumentado del 6,3% al 6,5%.
Estas estimaciones coinciden en señalar que el descenso de la pobreza observado durante los últimos períodos habría encontrado un freno durante la primera mitad de 2026.
Qué ocurrió con la pobreza en los últimos años
Los datos oficiales muestran una evolución marcada del indicador durante los últimos períodos.
En el primer semestre de 2024, la pobreza había alcanzado al 52,9% de la población, mientras que la indigencia llegaba al 18,1%. Posteriormente, ambos indicadores comenzaron a descender.
En el segundo semestre de 2024, la pobreza se ubicó en el 38,1%, mientras que durante el primer semestre de 2025 descendió al 31,6%. Finalmente, en la segunda mitad de 2025 llegó al 28,2%, su nivel más bajo de los últimos años según la serie citada por el INDEC.
La nueva medición permitirá determinar si durante enero-junio de 2026 se produjo efectivamente un cambio en esa tendencia y cuál fue su magnitud.
Ingresos, servicios y mercado laboral
Entre los factores analizados por especialistas para explicar el posible incremento aparecen la evolución de los ingresos familiares frente al costo de vida, el aumento de determinados servicios y las dificultades registradas en el mercado laboral.
Desde el Observatorio de la Deuda Social de la UCA señalaron además que el crecimiento de la informalidad y la subocupación, junto con una recuperación económica que no se distribuyó de manera uniforme entre los hogares, son elementos que pueden incidir en la evolución del indicador.
También se menciona el comportamiento de jubilaciones, pensiones y asignaciones, cuyos mecanismos de actualización pueden generar diferencias temporales respecto de la evolución de los precios.
El dato oficial se conocerá este jueves
La importancia de la publicación del INDEC radica en que permitirá reemplazar las estimaciones previas por el dato oficial correspondiente al primer semestre de 2026.
Además del porcentaje de personas y hogares por debajo de la línea de pobreza, el informe permitirá conocer la incidencia de la indigencia y otros indicadores vinculados con la situación socioeconómica de la población.
De confirmarse las proyecciones privadas, la primera mitad de 2026 habría marcado un incremento respecto del 28,2% registrado en el segundo semestre de 2025. Sin embargo, el resultado definitivo dependerá de la medición que publique el organismo estadístico.
El informe será seguido con especial atención porque permitirá establecer si la tendencia descendente observada desde el segundo semestre de 2024 continuó durante 2026 o si, por el contrario, los indicadores sociales volvieron a registrar un aumento.



