En medio de la creciente tensión diplomática por la cuestión Malvinas, el Gobierno nacional prevé destinar más de $300 mil millones durante 2027 para avanzar con las obras de la Base Naval Integrada de Ushuaia, un proyecto que busca reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur.
La iniciativa está bajo la órbita del Ministerio de Defensa y la Armada Argentina y contempla un plan de obras que se extendería durante los próximos tres años, con el objetivo de completar la infraestructura hacia 2029.
El proyecto adquiere especial relevancia en un contexto en el que el Gobierno de Javier Milei volvió a colocar a Malvinas y al Atlántico Sur entre los principales ejes de su política exterior y de defensa.
La nueva infraestructura en Ushuaia apunta a fortalecer las capacidades logísticas y operativas de las Fuerzas Armadas en el extremo sur del país, además de consolidar la posición estratégica argentina frente a los espacios marítimos australes.
El anuncio se conoce luego de la cadena nacional encabezada por Milei y mientras el Gobierno avanza con otras iniciativas vinculadas con la cuestión Malvinas. En paralelo, desde el ámbito internacional también hubo advertencias sobre una eventual escalada entre Argentina y el Reino Unido: Donald Trump calificó como un “desastre potencial” un eventual conflicto entre ambos países por las islas.
La inversión prevista para 2027 convierte a la Base Naval de Ushuaia en una de las obras estratégicas de mayor magnitud dentro de la planificación de Defensa del Gobierno y forma parte de un giro hacia el fortalecimiento de la presencia argentina en el Atlántico Sur.



